Eritema Nodoso

Eritema Nodoso

Etiología

Es muy variada, las causas más frecuentes son:

  1. Infecciones (bacterianas, víricas y micóticas), sobre todo las infecciones estreptocócica y tuberculosa;
  2. Secundaria a fármacos (sulfamidas, bromuros, yoduros y anticonceptivos orales);
  3. Procesos neoplásicos (linfoma);
  4. Procesos autoinmunes: sarcoidosis y enfermedad inflamatoria intestinal.

 

Patogenia

El mecanismo intríseco patogénico es desconocido. Pero todos los estudios apuntan a un proceso de base inmunológica guiada por inmunocomplejos circulantes o de hipersensibilidad celular retardada. El depósito de los estos inmunocomplejos y la activación del complemento serían responsables de las lesiones, que histológicamente se manifestarían como una paniculitis septal no necrosante con afectación de las pequeñas venas de la dermis profunda y del tejido celular subcutáneo.

Clínica

Preceden a la erupción, 2-3 días, la presencia de fiebre de intensidad variable, asociada a malestar general y artritis/artralgias de predominio grandes articulaciones de extremidades inferiores, rodillas/ tobillos. La clínica se describe por la lesión: nódulos redondeados u ovalados, de contornos mal delimitados, consistencia dura, calientes, de color rojo vivo y dolorosos a la presión. Alcanzan un tamaño de hasta 3 cm de diámetro. De predominio bilateral y simétrico en región anterior de las piernas. También se pueden distribuir dichos nódulos, aunque en un número más pequeño de casos, en miembros superiores, en región del borde cubital del antebrazo y codos; y excepcionalmente en cara y tronco. Cada 7-10 días surgen nuevas lesiones y desapareciendo en un plazo de 3 semanas.

Diagnóstico

  1. Sindrómico: Basado en la clínica y distribución de las lesiones cutáneas, de hecho es un número muy escaso de casos en los que se deba recurrir a la biopsia.
  2. Etiológico: basado en una adecuada anamnesis, exploración física y realización de pruebas analíticas y de imagen precisas para poder descartar las causas más frecuentes y relevantes.

Tratamiento

  1. Sintomático: se debe pautar fármacos analgésicos y/o AINEs, para controlar la clínica. Debe evitarse el uso de corticoterapia hasta que no se haya descartado la presencia de una patología infecciosa asociada.
  2. Etiológico: debe realizarse un adecuado tratamiento según la entidad que los ha desarrollado. Señalar que si ha sido provocada por la exposición a un determinado fármaco, no se recomienda su reintroducción con fines diagnósticos.

Sociedad Española de Reuamtología

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